Entrevistas
Hablamos con PROJECTOR: «Queremos mostrarles el Death Metal melódico a la chilena a quienes crearon este estilo”
Once años después de su debut, PROJECTOR finalmente publicó Before the Last Light, un disco que representa mucho más que una nueva etapa musical. Cambios de integrantes, dificultades para mantener viva la banda, el estallido social y la pandemia marcaron un proceso que estuvo cerca de terminar con el proyecto. Conversamos extensamente con Rodrigo Bocaz e Ivon Sepúlveda sobre su nuevo trabajo, la influencia del sonido de Gotemburgo, sus experiencias compartiendo escenario con IN FLAMES y THE HAUNTED, los desafíos del Metal chileno y una ambición que resume buena parte de sus sueños: llevar su Death Metal melódico hasta el continente donde nació el género.
Cuando PROJECTOR publicó Between the Nature and Ego en 2015, difícilmente sus integrantes imaginaron que pasarían once años antes de concretar un segundo álbum. Sin embargo, Before the Last Light finalmente vio la luz el 28 de agosto de 2026, cerrando un largo periodo marcado por cambios de formación, dificultades personales y una serie de acontecimientos que fueron retrasando su publicación.
Para Rodrigo Bocaz, guitarrista, fundador y principal compositor de la agrupación, la sensación es de satisfacción, aunque también de alivio. “Estoy supercontento de por fin liberar esto que debería haber salido hace mucho antes”, reconoce. Una emoción compartida por Ivon Sepúlveda, bajista y una de las integrantes con más años dentro del proyecto: “Estuvimos bastante tiempo esperando poder lanzar el disco y ahora que lo tenemos en nuestras manos es algo muy gratificante y nos llena de orgullo”.
Pero detrás de aquella satisfacción existe una historia que estuvo bastante cerca de terminar antes de llegar a este punto.
ONCE AÑOS, VARIOS OBSTÁCULOS Y UNA BANDA QUE SE NEGÓ A DESAPARECER
Una de las primeras revelaciones de nuestra conversación es que, cuando apareció Between the Nature and Ego, PROJECTOR todavía no funcionaba realmente como una agrupación consolidada.
“Cuando salió el primer disco, no éramos una banda como tal. Siempre quise que PROJECTOR fuera una banda, pero pasaron cosas, gente que remaba para otro lado, gente que no quería hacer las cosas en serio. Yo siempre he sido de tomarme esto en serio y, si le vamos a poner, tiene que ser con todo”, explica Bocaz.
De hecho, la idea inicial llegó a ser simplemente publicar aquel material y terminar definitivamente el proyecto. Sin embargo, comenzaron a aparecer reseñas favorables desde Chile y el extranjero, además de personas preguntando por qué PROJECTOR no estaba tocando en vivo. Aquella respuesta motivó un nuevo intento, aunque todavía quedaban numerosos cambios de formación por delante.
Ivon Sepúlveda terminó convirtiéndose en una pieza fundamental para sostener aquella continuidad. Después llegaron otros músicos, una formación más estable y la posibilidad de trabajar seriamente en nuevas composiciones. Pero cuando todo parecía comenzar a funcionar, apareció otra sucesión de obstáculos.
En 2019 publicaron Corporatocracy y, apenas un mes después, llegó el estallido social. Posteriormente vino la pandemia, seguida por nuevos retrasos relacionados con la producción y la búsqueda de un sello discográfico.
Aun así, Bocaz nunca quiso publicar el álbum apresuradamente solo para terminar con la espera. “Si ya le pusimos tanto trabajo, queríamos que todo estuviera lo más desarrollado posible. Si entregamos algo, tiene que estar bien entregado”.
Hubo momentos en que aquella determinación estuvo cerca de desaparecer. Rodrigo reconoce que llegó a plantearse seriamente terminar con la banda, pero encontraba siempre una razón para continuar. Y muchas veces esa razón tenía nombre propio.
“He pensado en los peores momentos en matar PROJECTOR, pero decía que no porque sabía que me iba a arrepentir. Además, Ivon me decía: ‘No, tenemos algo, hay que mostrarlo, hay que hacerlo’.”
BEFORE THE LAST LIGHT: LA ÚLTIMA ESPERANZA ANTES DEL FINAL
El resultado de aquel largo proceso es un álbum que combina Death Metal melódico con una preocupación bastante evidente por el estado actual de la sociedad.
Para Ivon, el título sintetiza buena parte de aquella inquietud: “Es como la última esperanza que quizás podamos llegar a tener como humanidad, como seres humanos. Eso implica también las letras y la composición de todo el disco”.
Rodrigo profundiza en esa interpretación y explica que el concepto termina funcionando como una advertencia. “Es la última luz antes de que todo se acabe, como el último rayito de esperanza para poder cambiar o hacer algo mejor”.
Aquella mirada aparece reflejada en distintas composiciones. 200 Eyes nació durante el estallido social chileno, mientras Kakistocracy aborda la incapacidad de quienes llegan a ejercer posiciones de poder. Por su parte, Corporatocracy —publicada originalmente en 2019 e incluida como bonus track— apunta hacia la influencia de las grandes corporaciones sobre los gobiernos.
Aunque Bocaz reconoce tener posiciones personales bastante definidas, explica que intentó construir un mensaje capaz de trascender las divisiones políticas.
“Independiente de cómo pienses o cómo veas el mundo, vives en comunidad y te va a afectar de una u otra forma. Estas son las cosas que están pasando y, de alguna manera, todos terminaremos afectados.”
Quizás uno de los momentos más interesantes del disco aparece en The Future We Deserve, una composición que imagina a dos sobrevivientes —un hombre y una mujer— enfrentándose a las consecuencias de una catástrofe. La canción incorpora la participación de Cinthia Santibáñez, vocalista de CRISÁLIDA, transformando el tema en una especie de diálogo sobre aquello que la humanidad ha provocado.
La colaboración posee además una historia personal. Bocaz fue alumno de canto de Santibáñez y, cuando comenzó a desarrollar la composición, sintió que necesitaba una voz femenina para completar su intención narrativa. La propuesta terminó llegando hasta su antigua profesora, quien grabó una primera interpretación que prácticamente no necesitó modificaciones.
DEL DEATH METAL DE GOTEMBURGO A UNA IDENTIDAD PROPIA
Musicalmente, Before the Last Light también representa una evolución considerable respecto de su antecesor.
Aunque PROJECTOR continúa profundamente relacionado con la escuela sueca de los años noventa, particularmente con IN FLAMES, DARK TRANQUILLITY y AT THE GATES, ahora aparecen elementos provenientes del Doom Metal, Heavy Metal tradicional y pasajes bastante más atmosféricos.
Bocaz reconoce que el primer disco estaba mucho más condicionado por sus influencias inmediatas. “Cuando empecé a componer el primer disco estaba prácticamente aprendiendo a tocar guitarra. Generalmente el primer trabajo tiene mucho de las influencias, por eso está muy cargado al Death Metal de los noventa, a la época de oro de IN FLAMES, DARK TRANQUILLITY y AT THE GATES”.
Con los años, su lenguaje compositivo fue creciendo y también comenzó a incorporar otras referencias. Entre ellas aparecen KATATONIA, SENTENCED, PARADISE LOST y SWALLOW THE SUN, además de bandas fundamentales del Heavy y Power Metal como HELLOWEEN, JUDAS PRIEST y BLIND GUARDIAN.
Sin embargo, una de las declaraciones más interesantes llega cuando la conversación abandona momentáneamente el Metal.
ABBA.
Para Rodrigo, la histórica agrupación sueca ocupa un lugar fundamental dentro de sus gustos musicales y su influencia puede encontrarse incluso en bandas muy alejadas del Pop.
“La música en Suecia no se entiende sin ABBA. Cualquier banda, desde GHOST hasta SABATON, tiene algo de eso, con distintos ritmos y distintas capas.”
Su argumento apunta principalmente hacia la construcción melódica. Bocaz considera que buena parte del Death Metal melódico desarrollado en Gotemburgo heredó una sensibilidad compositiva profundamente vinculada a la tradición musical sueca, incluyendo estructuras cercanas al Pop.
Por su parte, Ivon identifica entre sus principales influencias a BOLT THROWER y CARCASS, aunque reconoce que actualmente también escucha bastante jazz. Una diversidad que ayuda a explicar por qué Before the Last Light no se limita simplemente a reproducir el sonido de sus principales referentes.
EL SONIDO, LOS INVITADOS Y LA IMPORTANCIA DE DEJAR EL EGO AFUERA
La evolución también aparece en la producción. Para concretarla, PROJECTOR volvió a trabajar con Erick Martínez en Orange Studios, responsable de la grabación, mezcla y masterización del álbum.
Bocaz explica que la elección fue natural, especialmente porque ambos comparten una sensibilidad musical muy similar y conocen bien el sonido que busca la agrupación. Pero aquello no significa que el proceso fuera sencillo.
Ivon recuerda especialmente el nivel de exigencia durante las grabaciones. “Erick es supermetódico. Si no tienes la ejecución como corresponde, tienes que grabar de nuevo. A veces terminábamos hasta con los dedos sangrando de tanto tocar, pero eso hace que el trabajo funcione y quede una buena producción”.
Uno de los objetivos era entregar mayor presencia al bajo, evitando que simplemente duplicara constantemente las líneas de guitarra. Sepúlveda considera que aquel trabajo fue fundamental para conseguir una base instrumental más pesada: la intención era que el instrumento funcionara prácticamente como una muralla detrás de los riffs.
También destaca el desempeño de Rodrigo Salazar, cuyas interpretaciones alternan voces extremas y limpias, ampliando considerablemente las posibilidades expresivas de las canciones.
A eso se agrega la colaboración de Rodrigo Alpe, guitarrista de RECRUCIDE y antiguo profesor de Bocaz, quien aporta un solo en Lawless. El trabajo visual tampoco fue dejado al azar: la portada fue realizada por Tomás Morales y el diseño gráfico estuvo a cargo de Jennifer Cid, buscando una continuidad entre la música y su presentación física.
Para Bocaz, confiar en personas capaces de aportar una mirada externa resulta fundamental. “Hay que dejar el ego de lado. Al final esto es entregar arte, no se trata de ego. Para algo estás contratando a un productor”.
IN FLAMES Y THE HAUNTED: CUANDO EL FANÁTICO CUMPLE SUS SUEÑOS
Si existe algo que probablemente Rodrigo Bocaz e Ivon Sepúlveda difícilmente olvidarán de 2026, es haber compartido escenario con dos agrupaciones fundamentales para la existencia de PROJECTOR.
Primero llegó IN FLAMES, banda que Bocaz considera uno de sus principales referentes desde la adolescencia. Aquella presentación terminó siendo mucho más que una oportunidad promocional.
“Lo viví más como el cabro chico que cumplió su sueño que como alguien pensando en lo que podía servirle a la banda. Yo soñaba con eso cuando era niño y finalmente se dio.”
Con THE HAUNTED ocurrió algo similar, aunque para Ivon existía un componente especialmente emotivo debido a la conexión histórica de los suecos con AT THE GATES.
“No podía creer que estábamos ahí, que íbamos a telonear a THE HAUNTED. Estábamos mirando la prueba de sonido como dos cabros chicos de 17 años cumpliendo el sueño. Fue hermoso.”
La relación musical era tan evidente que, durante la producción de Before the Last Light, terminaron bautizando informalmente a The End of the Journey como “el tema de THE HAUNTED”, debido a la influencia que reconocían en sus riffs y estructuras.
Pero todavía queda un sueño pendiente.
DARK TRANQUILLITY.
La respuesta aparece prácticamente de inmediato cuando preguntamos con qué banda les gustaría compartir escenario. Para Bocaz, además, la elección tiene un significado especial: el nombre PROJECTOR está directamente relacionado con el álbum que los suecos publicaron en 1999.
“Sería como cerrar el círculo. Poder abrirles un concierto y decir: ya está, cumplí mi misión.”
TOCAR EN VIVO, COMETER ERRORES Y NO DEPENDER DE UN COMPUTADOR
Uno de los aspectos más entretenidos de nuestra conversación aparece cuando hablamos sobre la tecnología y las exigencias de tocar en vivo.
PROJECTOR utiliza monitoreo in-ear, metrónomo y herramientas digitales para controlar determinados elementos de sus presentaciones. Sin embargo, Bocaz considera que todo aquello debe funcionar como apoyo y nunca convertirse en una condición indispensable para realizar un concierto.
La reflexión nace de una experiencia bastante reciente.
Minutos antes del show de lanzamiento de Before the Last Light, el computador encargado de gestionar los clics y cambios de efectos dejó de funcionar.
“Lo reinicié tres veces y hasta que la típica del informático —porque soy informático— funcionó. Pero ¿qué pasaba si no funcionaba? Teníamos que tocar a la antigua, tal como te lo sabes. No hubiéramos dicho: ‘Murió el computador, no podemos tocar’.”
Para Rodrigo, la música en vivo también implica aceptar cierta imperfección. Las grabaciones permiten repetir una interpretación hasta obtener el resultado deseado, pero sobre el escenario las cosas suceden de otra manera.
Ivon complementa esa mirada desde el trabajo colectivo: “Pueden haber errores, sí, pero para eso está el grupo, para apoyar al que comete el error, no juzgarlo. Somos una banda y estamos para complementarnos”.
Es una filosofía sencilla, aunque especialmente valiosa en tiempos donde las producciones buscan reproducir sobre el escenario cada detalle de una grabación.
EL METAL CHILENO: ENTRE LOS ALGORITMOS, EL DINERO Y EL UNDERGROUND
Otro de los asuntos que surgió durante la entrevista fue la dificultad de desarrollar una banda independiente en Chile, especialmente cuando las exigencias de promoción parecen crecer constantemente.
PROJECTOR decidió acompañar su nuevo álbum con videoclips, material gráfico profesional y ediciones físicas en CD y vinilo. Sin embargo, Bocaz reconoce que no todas las agrupaciones tienen las mismas posibilidades de invertir recursos.
“Hay que meterle plata a la banda, hay que invertir y sacrificarse, pero no todos tienen la misma realidad. A veces se critica a las bandas porque no tienen un videoclip o porque hicieron algo sencillo, y eso a mí me molesta.”
Para él, existe incluso una contradicción entre determinadas posturas musicales y la manera en que algunos integrantes de la escena juzgan el trabajo ajeno.
“Yo no voy a cantar sobre igualdad o el bien común y después estar criticando a una banda porque no pudo hacer un videoclip.”
También observa con cierta desconfianza cómo las plataformas digitales terminan condicionando las estrategias de lanzamiento. Aunque reconoce la utilidad de publicar sencillos y mantener actividad constante, tampoco quiere que los algoritmos terminen determinando todas las decisiones creativas.
“El algoritmo te obliga a funcionar de una forma que a mí no me gusta”, reconoce, aunque admite que PROJECTOR también tuvo que adaptarse parcialmente a esa realidad.
En ese contexto, trabajar con NB Extreme Recordings terminó siendo una decisión especialmente importante. La banda exploró durante aproximadamente un año la posibilidad de publicar el álbum con sellos extranjeros, recibiendo respuestas favorables, pero encontró dificultades relacionadas con la distribución y las posibilidades de realizar giras internacionales.
Finalmente decidió quedarse en Chile, contando con el apoyo de un sello que también posee experiencia directa dentro de la escena gracias a su vinculación con NUCLEAR.
Además, existía una condición fundamental: conservar el control sobre sus grabaciones.
“Seguimos teniendo el control absoluto sobre nuestras canciones. En otros sellos perdíamos eso durante una cantidad de tiempo. Dijimos: mejor mantengámoslo en casa y después vemos cómo distribuimos para afuera.”
“QUEREMOS MOSTRARLES EL DEATH METAL MELÓDICO A LA CHILENA”
Después de once años esperando publicar su segundo disco, PROJECTOR finalmente puede comenzar a mirar hacia adelante.
La banda ya está preparando nuevas presentaciones en Chile, incluyendo una fecha anunciada para el 6 de noviembre en Rancagua, y espera continuar recorriendo regiones durante los próximos meses.
Pero existe una aspiración que va bastante más allá de las fronteras nacionales.
Rodrigo Bocaz revela que están trabajando para concretar una visita a Europa durante 2027. Todavía no existe nada confirmado, pero la posibilidad tiene un significado particularmente simbólico para una agrupación que construyó buena parte de su identidad alrededor de la escuela sueca de Death Metal melódico.
“Hay cositas para cruzar el charco y mostrar el Death Metal melódico a la chilena a quienes crearon el género. Esa es la idea y esperamos que se concrete.”
La declaración resume bastante bien el camino que PROJECTOR ha recorrido desde sus comienzos. Primero fueron las bandas que escuchaban cuando adolescentes, después las primeras composiciones intentando capturar aquella energía y finalmente la posibilidad de compartir escenario con algunos de sus referentes.
Ahora el objetivo es diferente: llevar su propia interpretación del estilo hasta el continente donde encontraron buena parte de sus influencias.
Y tampoco pretenden esperar otros once años para publicar música nueva.
Bocaz confirma que ya existen ideas y maquetas para el próximo álbum. Esta vez espera trabajar más estrechamente en la composición con Ignacio, su actual compañero de guitarras, quien también posee experiencia en producción musical.
“No van a pasar diez u once años entre un disco y otro, a menos que haya otra pandemia”, comenta entre risas.
Después de tantos años trabajando en Before the Last Light, para sus creadores las canciones ya poseen una historia bastante más extensa que el tiempo que llevan disponibles para el público.
Por eso existe también una necesidad de avanzar hacia algo nuevo.
UNA ÚLTIMA LUZ QUE SIGUE ENCENDIDA
Antes de despedirnos, Ivon Sepúlveda agradece a quienes acompañaron a PROJECTOR durante todos estos años, especialmente en los momentos más difíciles. Rodrigo Bocaz, por su parte, aprovecha de entregar un mensaje a las bandas jóvenes y a quienes siguen la escena nacional.
“Hay un montón de bandas buenísimas que están recién empezando. Si saben cómo ayudar a otras bandas, un consejo nunca está de más. Y a la gente también le diría que esté dispuesta a apoyar a las bandas del underground, no solamente a las que están en la palestra o tienen más fama.”
La historia de PROJECTOR demuestra que detrás de un disco existen muchas veces sacrificios que el público difícilmente alcanza a imaginar. Cambios de integrantes, problemas económicos, dificultades para conseguir fechas, años de composición y decisiones que no siempre resultan sencillas.
Pero también existe una recompensa.
En 2026, Bocaz y Sepúlveda finalmente pudieron escuchar y sostener físicamente aquel álbum que durante tanto tiempo parecía no llegar nunca. Compartieron escenario con músicos que admiraban desde jóvenes y ahora comienzan a imaginar la posibilidad de llevar su música hasta Europa.
Quizás por eso Before the Last Light termine teniendo un significado que va más allá del concepto de sus letras. Habla sobre la última esperanza de una humanidad enfrentada a sus propios problemas, pero también puede interpretarse como una historia de perseverancia.
Porque cuando parecía que aquella última luz comenzaba a apagarse, PROJECTOR decidió seguir adelante.
Y ahora quiere mostrarle al mundo cómo suena el Death Metal melódico hecho en Chile.
Before the Last Light, segundo álbum de PROJECTOR, se encuentra disponible en plataformas digitales y en formatos CD y vinilo a través de NB Extreme Recordings.
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