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ROBIN STAPS de THE OCEAN: “No Estoy Terminado Con Esta Banda”
Después de 25 años, THE OCEAN atraviesa probablemente una de las transformaciones más profundas de su historia. Una formación prácticamente nueva, dos nuevas voces y el cierre definitivo de la extensa etapa conceptual iniciada con Precambrian confluyen en Solaris, un álbum que Robin Staps define directamente como un punto de partida. Conversamos con el guitarrista y cerebro creativo de la banda sobre el momento en que llegó a plantearse el futuro de THE OCEAN, la necesidad de reinventarse, la construcción del nuevo disco y una conexión particularmente especial con Chile: Ultima Esperanza, una composición inspirada en la Patagonia que incluso podría algún día ser interpretada precisamente allí.
Solaris podría haber sido simplemente el duodécimo capítulo en una trayectoria que ya supera el cuarto de siglo. Sin embargo, cuando Robin Staps habla del presente de THE OCEAN, rápidamente queda claro que estamos frente a algo bastante más profundo.
“Es un nuevo comienzo en todos los aspectos. Una nueva formación, una nueva vibra dentro de la banda y, naturalmente, eso viene con personas nuevas. Es refrescante y muy interesante.”
Después de una década trabajando prácticamente con el mismo núcleo de músicos, las rutinas desaparecieron. Los protocolos internos que nadie necesitaba explicar tuvieron que volver a construirse y hasta la manera cotidiana de funcionar como banda regresó a cero. Para Staps, la sensación es extraña pero estimulante: “Casi se siente como una banda nueva, aunque obviamente existe todo ese pasado con el que seguimos conectados y desde donde continuamos.”
“NO ESTOY TERMINADO CON ESTA BANDA”
El final de la formación anterior podría perfectamente haber significado también el final de THE OCEAN. De hecho, la pregunta llegó directamente desde dentro. Según recuerda Staps, el entonces baterista Paul Seidel le preguntó si quizás había llegado el momento de hacer algo diferente y dejar descansar definitivamente a la banda.
La duda existió, pero duró poco. Solaris ya estaba prácticamente escrito desde 2021 y Staps sentía una conexión demasiado fuerte con aquel material como para abandonarlo. Originalmente debía ser el sucesor de Phanerozoic II: Mesozoic | Cenozoic, hasta que Holocene apareció inesperadamente durante la pandemia y desplazó aquel trabajo hacia el futuro.
“Tuve que pensarlo brevemente, pero muy pronto llegué a la conclusión de que no. No estoy terminado con esta banda. Al menos existe este disco que quiero publicar.”
No hubo, asegura, una gran ruptura dramática. Simplemente distintas respuestas frente a una misma pregunta. Algunos integrantes querían continuar con la intensidad que THE OCEAN siempre había exigido; otros habían llegado a un momento diferente de sus vidas. “Las prioridades cambian cuando estás en tus cuarenta. El hecho de que hayamos tocado juntos durante diez años, recorriendo el mundo y siendo básicamente niños mientras muchos de nuestros amigos tenían hijos, es un pequeño milagro y algo muy hermoso.”
El último concierto de aquella alineación, en Hellfest, terminó convertido en una celebración de todo lo vivido. Pero para Staps también significaba el comienzo de otra historia: misma banda, nuevo equipo, nuevas ideas.
REINVENTARSE DESPUÉS DE 25 AÑOS
Existe una palabra que aparece constantemente cuando Robin Staps habla de Solaris: cambio. Después de 25 años y doce discos, siente que seguir disfrutando de THE OCEAN depende precisamente de no intentar congelar aquello que alguna vez funcionó.
“Si todavía quieres disfrutar haciendo esto, a veces necesitas rodearte de nueva inspiración y nuevas personas. De otra manera terminas repitiendo la misma fórmula una y otra vez.”
Lo mismo ocurre con quienes llevan años siguiendo a la banda. Durante Pelagic Fest, Staps conversó con un fan australiano que había visto a THE OCEAN 17 veces durante aproximadamente 15 años. ¿Cómo conseguir que alguien así vuelva una decimoctava vez? Para él, la respuesta está en encontrar un equilibrio particularmente difícil: respetar la historia sin convertirse en prisionero de ella.
“Tienes que seguir reinventándote y ofreciendo algo nuevo mientras al mismo tiempo rindes tributo al legado de la banda. Ese es el desafío con cada nueva formación y cada nuevo álbum: conectar con el pasado sin alienar a quienes tienen recuerdos muy importantes asociados a él, pero al mismo tiempo atreverse a hacer algo diferente y no quedarse simplemente flotando en el mismo lugar.”
Solaris terminó reafirmándole una convicción: “Es importante no tener miedo al cambio, abrazarlo y ver hacia dónde te lleva.”
SOLARIS FUE CONSTRUIDO LADRILLO A LADRILLO
Buena parte de la música que ahora forma Solaris llevaba años esperando. Cuando Enrico Tiberi y Lane Shi llegaron a THE OCEAN, las bases instrumentales ya estaban construidas. Lo que todavía no existía era prácticamente todo el universo vocal del disco.
Y ahí comenzó otro experimento.
Staps escribió las letras, mientras Tiberi y Shi desarrollaron buena parte de las líneas vocales junto a él. Curiosamente, casi nunca estuvieron los tres simultáneamente dentro del estudio: Robin trabajaba con uno, después con el otro, dejaban reposar una idea durante semanas y volvían a escucharla con distancia. Si continuaba funcionando, permanecía. Si no, comenzaban nuevamente.
“Construimos el álbum realmente ladrillo a ladrillo, poniendo una cosa sobre otra. Fue un proceso muy experimental y sin ninguna prisa.”
También fue la forma en que comenzaron a conocerse. Staps prácticamente no tenía historia previa trabajando con ninguno de los dos y descubrió sus posibilidades mientras el álbum iba tomando forma. “Fue solamente trabajando en este disco que descubrí el enorme talento de ambos como vocalistas, pianistas y músicos. Son extremadamente creativos, muy salvajes con sus ideas, y fue hermoso ir explorando todo eso mientras nos conocíamos.”
Más que reemplazar mecánicamente aquello que THE OCEAN había perdido, Solaris permitió descubrir algo diferente.
“PREPARE FOR DEPARTURE”
Conceptualmente, Solaris también representa una ruptura. Precambrian había iniciado en 2007 una enorme exploración alrededor de la historia geológica de la Tierra que posteriormente continuaría con los dos Phanerozoic y terminaría encontrando un inesperado epílogo en Holocene.
Pero precisamente al final de este último disco aparecía una puerta hacia algo distinto.
En Subatlantic, THE OCEAN planteaba una visión distópica de seres humanos abandonando una Tierra agotada e inhabitable para encontrar —o fabricar— otro lugar donde sobrevivir en el espacio. Entre sus versos aparecía una frase: “Prepare for departure”. Prepararse para partir.
Cuando la antigua formación ofreció su último concierto en Hellfest, el artista alemán Phillip Janta, colaborador habitual de la banda, realizó una ilustración de un antiguo barco emergiendo entre las aguas. Staps inmediatamente conectó aquella imagen con el verso de Subatlantic y, al mismo tiempo, con lo que estaba viviendo personalmente.
“Me di cuenta de que era una representación perfecta del momento en que estábamos como banda. Era un punto de partida: despedirnos de la formación anterior, despedirnos de la serie paleontológica, comenzar con una nueva formación… Todo aquello.”
La imagen terminó convirtiéndose en una pieza central del universo visual de Solaris. Y la idea del viaje terminó definiendo el disco completo.
UN BARCO DE RESCATE HACIA EL ESPACIO
Solaris retoma aquellos personajes que abandonaron la Tierra, pero existe una particularidad. Aunque el viaje ocurre en el espacio, Staps decidió narrarlo tomando como referencia las grandes expediciones marítimas de los siglos XVI, XVII y XVIII.
“Es un grupo de personas abandonando la Tierra en una especie de barco de rescate cósmico que se dirige hacia el espacio. Solaris cuenta ese viaje, pero apoyándose en los exploradores históricos de la Tierra. Estamos contando una travesía espacial como si fuera un viaje antiguo en barco.”
Para construirlo, Staps se sumergió en diarios e historias de exploradores. Le fascinaba imaginar a personas embarcándose hacia territorios cuya existencia ni siquiera podían confirmar y aceptando la posibilidad de desaparecer durante años. Pero a medida que profundizó en aquellos relatos encontró también un reverso incómodo: muchas expediciones partían impulsadas por curiosidad y terminaban imponiendo valores europeos sobre las culturas encontradas.
Fue entonces cuando comenzó a ver una conexión inesperada con su propio oficio.
“Mientras leía esas historias veía muchos paralelos con los músicos y los artistas actuales. Nosotros también estamos buscando fronteras. Queremos explorar, tenemos curiosidad, queremos hacer algo nuevo y expresarnos de una manera diferente.”
Pero si las motivaciones se parecen, también aparece una pregunta más incómoda. “Cuando miras cómo terminaron las historias de aquellos exploradores, puedes preguntarte si existe algo dentro de la propia curiosidad que quizás no sea tan inocente como siempre tendemos a pensar.”
ULTIMA ESPERANZA: LA PATAGONIA EN EL UNIVERSO DE THE OCEAN
Y es precisamente en esa búsqueda de fronteras donde aparece Chile.
Entre las canciones de Solaris se encuentra Ultima Esperanza, una extensa composición cuyo nombre remite directamente a la Patagonia chilena. Para cualquier seguidor nacional de THE OCEAN, encontrar esas palabras dentro del nuevo álbum inevitablemente llama la atención. Para Robin Staps, la elección está íntimamente ligada al concepto de frontera que recorre toda la obra.
“Patagonia y Última Esperanza son básicamente sinónimos de frontera para aquellos antiguos exploradores que partían a descubrir lugares donde nadie había estado antes.”
La historia del Seno Última Esperanza lo fascinó por aquello que contiene su propio nombre: esperanza, última esperanza y eventualmente la pérdida de ella. Según explica Staps, el lugar aparece vinculado a expediciones que buscaban una conexión hacia el Estrecho de Magallanes y se encontraban finalmente con una ruta sin salida. Esa contradicción terminó convirtiéndose en el corazón emocional de la canción.
“Es un término extremadamente simbólico y está relacionado con la esperanza, la última esperanza y la pérdida de la esperanza. Ese es precisamente el tema de la canción.”
Durante los siglos de aquellas grandes expediciones, Sudamérica representaba desde Europa uno de esos lugares situados prácticamente en el borde del mundo conocido. Esa fascinación por lanzarse hacia lo desconocido es lo que Staps termina trasladando desde la navegación hasta el espacio y desde aquellos exploradores hasta los propios artistas.
DE LA PATAGONIA A ANDREI TARKOVSKY
Pero existe otro Solaris inevitablemente presente en el álbum.
La película de Andrei Tarkovsky.
En ella, un océano inteligente es capaz de afectar psicológicamente a quienes se aproximan a él, enfrentándolos con recuerdos, traumas y fragmentos de su propio pasado. Para Robin Staps, ese universo conforma la segunda gran narrativa del álbum y termina entrelazándose con las historias de exploradores.
“Esas son las dos narrativas que están tejidas dentro del disco.”
Una habla del impulso humano por cruzar fronteras físicas. La otra obliga a mirar hacia adentro. Exploración exterior e interior; curiosidad, memoria, esperanza y las consecuencias de avanzar hacia aquello que todavía desconocemos.
Y en medio de ambas aparece nuevamente un océano.
NAVIDAD EN PUNTA ARENAS Y TORRES DEL PAINE
La conexión patagónica de THE OCEAN tampoco nació exclusivamente leyendo libros. La banda ya conoce personalmente el extremo austral de Chile.
En 2022 tocaron en Punta Arenas durante Nochebuena. No fue, reconoce Staps, necesariamente uno de los grandes conciertos de su carrera: era un lugar pequeño y las condiciones eran particulares. Pero la experiencia completa terminó convirtiéndose en un recuerdo que sigue acompañándolo. Al día siguiente viajaron hacia Torres del Paine.
“Fue uno de los momentos más mágicos que he vivido. Amo estar en la naturaleza y esa parte del mundo es una de las más hermosas en las que he estado.”
Precisamente por eso, cuando PowerOfMetal.cl le planteó una posibilidad bastante específica —regresar y tocar Ultima Esperanza en Última Esperanza— la respuesta fue inmediata.
“Sería un evento maravilloso. Por favor, háganlo realidad o díganles a sus amigos promotores. Sería fantástico.”
No sabemos si ocurrirá alguna vez. Pero la idea ya está instalada.
THE OCEAN QUIERE VOLVER A CHILE EN 2027
Lo que sí existe es una intención concreta de regresar a Sudamérica.
Robin Staps confirma que el equipo de THE OCEAN ya está trabajando para volver durante la primera mitad de 2027, probablemente entre abril y mayo. Al momento de nuestra conversación todavía no existe ninguna fecha cerrada, por lo que debe entenderse como una planificación en desarrollo y no como un concierto confirmado.
“Queremos volver a Chile y Sudamérica. Estamos trabajando actualmente en ello. Todavía no hay fechas fijadas, pero creo que estaremos de vuelta durante la primera mitad del próximo año.”
Chile parece ocupar un lugar especialmente afectuoso dentro de sus recuerdos. Staps menciona los conciertos en Santiago, pero también vuelve inmediatamente a aquella extraña experiencia de tocar casi en el fin del mundo.
“Punta Arenas fue una experiencia. Es un lugar tan salvaje, tan azotado por el viento, y para mí fue un enorme privilegio tener la oportunidad de tocar allí con mi banda.”
Hay algo profundamente coherente entre esa imagen y el nuevo álbum de THE OCEAN. Durante años, una de las motivaciones de Robin Staps para mantener una banda fue precisamente utilizar la música como vehículo para llegar a lugares a los que probablemente nunca habría llegado de otra manera.
“Una de mis motivaciones para estar en esta banda siempre fue viajar y conocer lugares a los que normalmente quizás no llegarías. Punta Arenas fue una especie de momento en que todo cerró el círculo para mí.”
PARTIR PARA PODER CONTINUAR
Solaris llega entonces en un punto particularmente extraño de la historia de THE OCEAN. Es música escrita hace años pero reconstruida por personas nuevas; continúa conceptualmente desde Holocene y al mismo tiempo abandona el enorme ciclo que definió gran parte de la discografía del grupo. Mira hacia los antiguos exploradores marítimos para contar un viaje hacia el espacio y termina encontrando una de sus imágenes centrales en el extremo austral de Chile.
Sobre todo, es el disco de un músico que tuvo que preguntarse si 25 años eran suficientes.
La respuesta terminó siendo bastante sencilla.
“No estoy terminado con esta banda.”
Ahora Robin Staps habla de THE OCEAN casi como si estuviera comenzando nuevamente: nuevas personas, nuevas reglas, nuevas posibilidades. Quizás por eso Solaris puede entenderse mejor a través de aquella frase que apareció al final de Holocene y terminó acompañando todo el proceso posterior.
“Prepare for departure.”
Prepararse para partir.
No necesariamente para escapar de lo anterior, sino para poder descubrir qué existe después.
Y si los planes actualmente en desarrollo terminan concretándose, esa nueva travesía de THE OCEAN podría llevar nuevamente a la banda hasta Chile durante 2027. Quién sabe: quizás algún día Ultima Esperanza termine sonando precisamente en el lugar que le dio su nombre.
¡SOMOS METAL! PowerOfMetal.cl 🤘
