Live Reviews
KADAVAR en Chile: La Vigencia del Retro Rock
La inmediatez y la sobreproducción son términos que parecen dictar las reglas de la música actual. Donde las composiciones se consumen con la misma velocidad con la que se olvidan, y donde el trabajo de estudio tiende a pulir cada detalle hasta borrar cualquier rastro de imperfección, el sonido ha perdido en muchos casos su dimensión más humana. En ese contexto ha emergido una camada de bandas (GRAVEYARD, WITCHCRAFT, BLUES PILLS) que, lejos de dejarse llevar por las tendencias actuales, ha decidido dar una mirada al pasado para reinterpretarlo y hacerlo propio. Una reconstrucción consciente del lenguaje en su estado más puro.
En este movimiento, donde convergen la psicodelia, el hard rock setentero y el sonido analógico, pocas agrupaciones han logrado una identidad tan sólida y reconocible como KADAVAR.
Desde las calles de Berlín, KADAVAR no solo ha encarnado este renacer, sino que lo ha llevado más allá de la mera inspiración. Su propuesta no busca replicar el pasado, sino canalizar su espíritu a través de riffs densos y estridentes, atmósferas envolventes y una ejecución que privilegia la energía por sobre la perfección. Es ahí donde propuestas como la de KADAVAR cobran un peso particular, no como un simple ejercicio de nostalgia, sino como una postura estética y conceptual que desafía las reglas implícitas de la industria actual.
Así, dentro de esta corriente que reivindica la esencia del rock clásico en clave contemporánea, KADAVAR ocupa un lugar destacado como uno de sus principales exponentes, demostrando que el pasado aún tiene mucho que decir cuando se lo interpreta con convicción y personalidad.
Precisamente esa convicción fue la que anoche se hizo presente sobre el escenario de Sala Metrónomo. Una propuesta estética y musical que evoca al pasado, a una de las épocas más gloriosas del rock, pero con una fuerza sobrecogedora y renovada.
ARTEAGA
Para comenzar la velada, ARTEAGA, banda nacional que con su propuesta rock con una impronta retro, fueron los elegidos más que idóneos para la ocasión. Que con una estética y sonido más que acordes para la ocasión, supieron conquistar a los asistentes que a esa hora se encontraban en el recinto.
¡Con exactitud!, como estaba planeado, comienza la presentación con Necromance. El tema se sostiene con riffs densos, interpretados con una actitud rabiosa, donde el peso no viene solo de la distorsión, sino de la atmósfera creada. Otro tema a destacar, Pisteando Con Satanás, un giro interesante, partiendo por la ironía del título. Musicalmente se distinguen otros matices en la forma de interpretar, en especial una línea de bajo más marcada y los llamativos efectos que rodean la composición.
Destaca la ejecución de su nuevo single La atormentada, con dedicatoria especial a sus pares. Más agresiva y pesada. Sostiene que la capacidad creativa de los muchachos sigue intacta. Tremenda ejecución del cuarteto. Quizás el punto más elevado de la presentación fue con Vita Hot Knights, que con llamativos arreglos supo destacar entre las demás composiciones.
Escasos treinta minutos entregados a ARTEAGA para poder apreciar toda la dimensión de su trabajo y evolución, que abarca un período de más de 10 años, pero que a pesar de esto los muchachos supieron aprovechar a cabalidad.
KADAVAR
Los fundados en Berlín vuelven a Chile tras ocho años desde su última visita, más experimentados y con una discografía más amplia, que transita desde la crudeza casi dogmática de su debut Kadavar y Abra Kadavar, pasando por la expansión sonora de Berlin y la oscuridad matizada de Rough Times, hasta las exploraciones más abiertas de sus trabajos más recientes. La banda ha demostrado una capacidad poco común para evolucionar sin perder identidad. Cada lanzamiento reafirma su apego por el sonido analógico y orgánico, ampliando los márgenes de su propuesta, consolidando un legado que dialoga con el pasado sin quedar atrapado en él.
Con un respetable marco de público en Sala Metrónomo, sorprende que cada uno de los integrantes de KADAVAR sean los encargados de montar sus equipos, con una tranquilidad y dedicación admirables que denotan la preocupación por cada detalle.
Todo estaba preparado para comenzar una velada única, que desde el comienzo se hizo notar con una introducción extendida, un verdadero rito creciente hasta el comienzo de Goddess Of Dawn: clásico riff galopante, tempo contenido y una batería que respira más que golpear. Completamente hipnótica, con un solo incendiario en medio. Gran comienzo para los alemanes.
Abismal quiebre de intensidad con algo de lo más nuevo de su repertorio, Lies, que con un evidente aire sabatero se abre paso con lentitud, pero sin perder fuerza. Más pesada, Doomsday Machine, con un riff más pesado y veloz; su ejecución en vivo enfatiza esa idea de maquinaria en movimiento.
Last Living Dinosaur, uno de los éxitos más conocidos de la agrupación. Musicalmente equilibrada, de paso lento pero contagiosa. Es inevitable no agitar la cabeza con semejante pieza. Funciona como puente directo con el público.
Black Sun, otro de los cortes más conocidos de los alemanes, mantiene bajas las revoluciones, pero construye una atmósfera más densa y envolvente. Cabe destacar la interpretación vocal más cargada de eco, casi espacial. Del mismo álbum, The Old Man, reconocible melodía de guitarra sostenida con un bajo que la acompaña magistralmente.
Explosions In The Sky: aquí la banda expande su faceta creativa. Es uno de los pasajes más psicodélicos del set, donde el desarrollo importa más que el impacto inmediato. Cambio radical con Total Annihilation, de los cortes más agresivos en su catálogo; KADAVAR vuelve a lo físico, evocando destrucción sin metáforas complejas. Destrucción que poco a poco se vuelve misterio para entregarnos uno de los espacios instrumentales/atmosféricos más largos de esta velada.
Purple Sage emerge como un respiro dentro del caos; la banda se desliza hacia un terreno más introspectivo. Scar On My Guitar y Die Baby Die aportan la cuota de contraste, inyectan la energía necesaria a la presentación, al carecer de la oscuridad y densidad de sus predecesoras. Regeneration, en la misma senda que sus antecesoras, esta versión en vivo está cargada de luz.
Aproximándonos al final, Come Back Life, otro de los principales éxitos de la agrupación. La banda mantiene una energía más contenida, pero emocionalmente cargada. Para cerrar no podía ser otra que All Our Thoughts, setentera hasta la médula; todo en ella evoca la cima compositiva de los héroes de antaño. Un verdadero viaje en el tiempo, pero con sello propio.
Lo de KADAVAR en Sala Metrónomo es la confirmación de una propuesta que encuentra en el vivo su estado más puro. Lejos de la sobreproducción y la corrección excesiva que domina gran parte del panorama actual, la banda apostó por un sonido crudo y orgánico, donde cada pasaje respira con naturalidad. Con esto queda claro que KADAVAR no mira hacia atrás por nostalgia, sino por convicción. Y en esa decisión radican tanto su relevancia como su vigencia. Lo de anoche fue una prueba de que, incluso en tiempos dominados por lo inmediato, el rock aún puede sentirse auténtico.
Setlist:
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Goddess Of Dawn
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Lies
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Doomsday Machine
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Last Living Dinosaur
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Black Sun
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The Old Man
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Explosions In The Sky
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Total Annihilation
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Purple Sage
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Scar On My Guitar
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Die Baby Die
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Regeneration
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Come Back Life
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All Our Thoughts
¡SOMOS METAL! PowerOfMetal.cl 🤘
Review por Luis Palma
Fotografías por Manuel Cabezas para DarkZone.cl


