Entrevistas
Hablamos con ROBERTO TIRANTI: “La Magia Estaba en el Aire. Nosotros Simplemente la Atrapamos»
Casi tres décadas después de Return to Heaven Denied, Roberto Tiranti regresa a Chile para volver a encontrarse con el álbum que cambió su vida y ayudó a definir una época irrepetible del Power Metal italiano. Antes de sus presentaciones en Santiago y La Serena, conversamos con la histórica voz de LABYRINTH sobre aquel disco, sus primeras visitas a nuestro país, la explosión creativa que Italia vivió a finales de los 90 y una libertad artística que les permitió crear algo diferente, aunque en algunos momentos también debieran pagar el precio por ella.
Cuando Roberto Tiranti piensa en Chile, los recuerdos aparecen rápidamente. Estuvo aquí por primera vez con LABYRINTH en el año 2000 y regresó en 2018 para presentarse en Blondie. Ahora vuelve con dos conciertos: el 4 de noviembre en Sala RBX de Santiago y el 5 de noviembre en 12 Lunas Restobar de La Serena, ambos dentro de una gira construida alrededor de Return to Heaven Denied.
“Estoy muy feliz de tener nuevamente la posibilidad de estar en su maravilloso país. Tengo grandes recuerdos de ambos conciertos, tanto del año 2000 como del 2018. La gente, la comida, el vino… todo es fantástico, y sé que hay muchos fans que aman nuestra música. Para mí es muy importante mantener esa conexión.”
Pero volver a Return to Heaven Denied significa también regresar a un momento en que ni siquiera Tiranti sabía qué lugar tendría el Heavy Metal dentro de su vida.
CUANDO LABYRINTH APARECIÓ CASI POR CASUALIDAD
La historia comienza en 1997. Tiranti ya había cantado en VANEXA, una de las bandas pioneras del Heavy Metal italiano, pero para ese momento su carrera estaba siguiendo otros caminos y el Metal había dejado de ocupar el centro de su actividad musical.
Entonces apareció una llamada.
“Me dijeron: ‘Somos LABYRINTH y nos gustaría que estuvieras en nuestra banda’. Yo pensé: ‘¿Por qué no?’.”
Le enviaron un cassette con dos canciones: State of Grace y Night of Dreams. Debía aprenderlas y encontrarse con el grupo en marzo de 1997 para una audición. La experiencia fue inmediata: las canciones le gustaron, conectó con los músicos y decidió continuar, aunque sin imaginar que aquella decisión terminaría modificando completamente su vida.
“Para mí era simplemente volver a tocar buen Heavy Metal y divertirme. Nunca pensé que Return to Heaven Denied pudiera convertirse en algo importante dentro del mundo del Power Metal. Después de casi 30 años, la gente todavía recuerda y ama ese álbum. LABYRINTH cambió mi vida porque gracias a la banda pude viajar por todo el mundo llevando mi música. Estoy absolutamente agradecido por eso.”
ITALIA, 1997: “LA MAGIA ESTABA EN EL AIRE”
Algo extraño ocurrió en Italia durante la segunda mitad de los años 90. En pocos años comenzaron a aparecer nombres como LABYRINTH, RHAPSODY y VISION DIVINE, mientras músicos como Olaf Thörsen, Luca Turilli, Fabio Lione o Alex Staropoli desarrollaban formas propias de interpretar un género que hasta entonces había estado dominado principalmente por bandas provenientes de otros países europeos.
¿Por qué ocurrió todo al mismo tiempo?
Roberto Tiranti reconoce que no tiene una explicación definitiva.
“Creo que la magia estaba en el aire. En ese momento ocurrió algo mágico en Italia.”
No existía un plan coordinado. Nadie se reunió para decidir que Italia debía conquistar el Power Metal europeo. Según Tiranti, simplemente coincidió una generación de músicos que, prácticamente al mismo tiempo, estaba intentando escribir la mejor música posible.
“Ninguno de nosotros podía imaginar lo que iba a pasar. Nadie decía: ‘Voy a hacer un disco que será recordado durante décadas’. Simplemente ocurrió de la manera correcta para todos. La magia estaba en el aire y había que atraparla. Muchos de nosotros atrapamos esa misma magia en el mismo momento.”
Para él, aquel período —aproximadamente entre 1996 y comienzos de los 2000— nunca volvió a repetirse de la misma manera.
NO ERA “EL POWER METAL ITALIANO”: CADA BANDA HABÍA ENCONTRADO SU PROPIO LENGUAJE
Lo interesante es que todas aquellas bandas compartían un momento histórico sin necesariamente sonar iguales. RHAPSODY desarrolló un lenguaje cinematográfico y sinfónico; VISION DIVINE avanzó hacia terrenos más progresivos, mientras LABYRINTH mezclaba velocidad, melodía, Heavy Metal e incluso elementos electrónicos.
“Creamos algo nuevo sin tener realmente la intención de crear algo nuevo. Simplemente cada uno siguió su propio camino.”
Por eso Tiranti tampoco considera que LABYRINTH pueda reducirse simplemente a la etiqueta Power Metal.
“Sí, puedes llamarlo Power Metal, pero es el Power Metal de LABYRINTH. No es exactamente el Power Metal típico. Es algo diferente, es un estilo propio.”
Algo similar ocurrió con RHAPSODY. La voz de Fabio Lione, sus elementos operáticos y toda aquella construcción sinfónica que ellos mismos llegaron a definir como “Hollywood Metal” terminaron construyendo una identidad prácticamente imposible de confundir con cualquier otra banda.
La clave, piensa Tiranti, era precisamente la libertad.
Aunque esa libertad también tendría un costo.
EL PRECIO DE CAMBIAR
Durante los primeros años, la identidad de LABYRINTH parecía bastante clara. Pero después del álbum homónimo de 2003, la banda decidió explorar territorios diferentes. Freeman supuso una transformación considerable y no todos los seguidores estuvieron preparados para recibirla. 6 Days to Nowhere volvió a modificar el lenguaje del grupo.
“La libertad también se paga. Para mucha gente parecía que habíamos negado nuestras raíces, pero no era verdad. En ese momento simplemente queríamos explorar territorios diferentes.”
Con los años, LABYRINTH volvería a acercarse de manera más directa a muchos de los elementos que habían definido su identidad inicial. Para Tiranti, esa evolución nunca significó renegar del pasado, sino ejercer precisamente aquella libertad que había permitido a la banda encontrar una personalidad propia desde el comienzo.
Y esa misma libertad era característica de buena parte de aquella generación italiana.
MELODÍA, ÓPERA Y UNA IDENTIDAD INEVITABLEMENTE ITALIANA
Existe, sin embargo, algo que conectaba a muchos de aquellos músicos más allá del Metal.
Italia.
Su tradición melódica, la música clásica, la ópera y el enorme legado del Rock Progresivo italiano formaban parte de un paisaje cultural imposible de ignorar. Tiranti, al igual que Fabio Lione, estudió canto lírico durante años.
“Amo el canto operático y amo las melodías. Por supuesto que introdujimos ingredientes provenientes de nuestras raíces y nuestra cultura dentro del Heavy Metal.”
Para él, allí puede encontrarse parte de la explicación del impacto conseguido por Return to Heaven Denied. Recuerda especialmente la recepción obtenida en Japón y cómo la revista Burrn! situó el álbum entre los trabajos destacados de 1998 para varios de sus redactores. Una de las características que llamaba la atención era precisamente su tratamiento melódico y también la propia voz de Tiranti.
La salida de Fabio Lione había dejado una expectativa evidente: muchos podían esperar simplemente otro cantante típicamente Power Metal.
Olaf Thörsen tomó otro camino.
“Eligió mi voz y yo no soy el típico cantante de Power Metal. Eso podría haber sido algo terrible, pero en este caso funcionó. Nuestras raíces siempre están dentro de nuestra música.”
STATE OF GRACE: LA CANCIÓN QUE LE CAMBIÓ LA VIDA
Casi treinta años después, interpretar Return to Heaven Denied también significa reencontrarse con canciones que Tiranti conoce prácticamente como una extensión de su propia voz.
Algunas provocan incluso bromas dentro de la banda.
“Cuando hacemos el setlist y llegamos a Thunder o Moonlight pensamos: ‘¡Mierda, esto es demasiado rápido! Vamos, ya estamos viejos’.”
Se ríe inmediatamente. La velocidad sigue formando parte de LABYRINTH, incluso en sus trabajos más recientes, aunque reconoce que actualmente quizá estén menos obsesionados con llevar constantemente las canciones hacia esos extremos.
Entre sus recuerdos personales destaca Falling Rain, para la cual desarrolló las melodías vocales mientras Olaf Thörsen escribió las letras. También participó en la composición de Die for Freedom. Pero existe una canción especialmente significativa.
State of Grace.
Fue una de las dos canciones que recibió para aquella primera audición en 1997.
“Aunque no sea una canción mía, está debajo de mi piel. Es algo que cambió mi vida.”
Por eso, cuando se le pregunta si hoy resulta emocional o técnicamente más difícil interpretar aquellas canciones, la respuesta sorprende.
Todo lo contrario.
“ESTÁ EN MI VOZ, EN MI CUERPO Y EN MI MENTE”
A sus ojos, Return to Heaven Denied continúa siendo uno de los discos más naturales de cantar dentro de su repertorio.
“Para mí es realmente fácil de cantar. Quizás tenga más problemas con material nuevo por algunas razones, pero no con Return to Heaven Denied.”
La explicación tiene poco que ver con técnica vocal.
“Es algo que siento en mi voz, en mi cuerpo y en mi mente. Fue muy fácil grabarlo y, aunque hayan pasado casi 30 años desde 1997, para mí no es un problema cantarlo. Es una alegría. Es divertido.”
Ahí existe probablemente una de las razones por las que esta gira tiene sentido. No estamos simplemente frente a un cantante intentando reproducir notas que grabó cuando tenía varias décadas menos. Tiranti continúa sintiendo esas canciones como una parte orgánica de sí mismo.
“Amaremos ese álbum hasta nuestro último aliento porque estamos agradecidos de él. Simplemente lo amamos.”
¿POR QUÉ RETURN TO HEAVEN DENIED SIGUE FUNCIONANDO?
Durante décadas, músicos y seguidores han intentado explicar por qué determinados discos sobreviven a su propia época mientras otros quedan inevitablemente asociados a ella.
Para Tiranti, Return to Heaven Denied no representa ningún misterio.
La respuesta vuelve al comienzo de nuestra conversación.
La magia.
“Fuimos capaces de poner aquella magia dentro del álbum, aunque en ese momento ni siquiera sabíamos que lo estábamos haciendo.”
Lo más sorprendente es observar cómo personas que ni siquiera habían nacido cuando apareció el disco continúan descubriéndolo.
“Hoy gente joven escucha el álbum y siente prácticamente lo mismo. Dicen: ‘Wow, este es un gran disco’.”
Pero detrás de aquella magia también existía algo menos abstracto: honestidad.
“Lo que escribimos y grabamos en aquel momento era completamente verdadero. Venía desde nuestro corazón. No estaba decidido sobre un papel, no había construcciones extrañas ni pensamientos detrás de aquello. Fuimos directamente al estudio con las ideas correctas. Todo fue absolutamente orgánico.”
Tal vez esa sea la mejor definición posible de Return to Heaven Denied: un álbum creado antes de que sus propios autores comprendieran lo que estaban construyendo.
CUANDO TUS ALUMNOS QUIEREN APRENDER A CANTAR LADY LOST IN TIME
Nuestra conversación con Roberto Tiranti ocurre, curiosamente, desde el mismo lugar donde hoy transmite parte de todo aquello a nuevas generaciones: la escuela donde trabaja como profesor de canto.
Él insiste en una distinción importante.
“Yo no enseño Heavy Metal. No enseño Hard Rock ni Blues. Enseño técnica vocal.”
Pero naturalmente algunos alumnos llegan hasta él precisamente porque crecieron escuchando LABYRINTH. Quieren saber cómo cantó determinado fragmento o cómo construyó una interpretación específica.
Una canción aparece frecuentemente.
Lady Lost in Time.
“Durante los años he tenido gente que viene y me pregunta: ‘¿Cómo cantaste esa parte?’. Para mí es increíble poder hacerles entender lo que hice.”
Su primera recomendación, sin embargo, no tiene relación con escalas, registros o resonadores.
“Primero tienes que sentirlo en el corazón y después transferir aquello que sientes hacia tu voz, tu mente y tu cuerpo.”
Descubrir que aquellas interpretaciones terminaron influyendo a cantantes alrededor del mundo todavía lo sorprende.
“Es algo que hago con orgullo porque entiendo que esas canciones influyeron a muchísima gente.”
DOS NOCHES PARA VOLVER A 1998
El regreso de Roberto Tiranti a Chile tendrá dos paradas. El miércoles 4 de noviembre se presentará en Sala RBX de Santiago, acompañado por FORCE y CUERVO; al día siguiente llevará el Return to Heaven Denied Tour hasta 12 Lunas Restobar de La Serena. Las entradas para ambas fechas se encuentran disponibles mediante PortalTickets.
Pero cuando Tiranti habla de estos conciertos evita describirlos simplemente como una interpretación nostálgica de un disco clásico.
Prefiere otra palabra.
Fiesta.
“Serán dos fiestas maravillosas entre amigos. Los amigos son las personas que aman LABYRINTH y quieren estar en estos shows. Vamos a divertirnos y vamos a cantar juntos.”
Y entonces resume en pocas palabras algo que, después de casi treinta años interpretando aquellas canciones alrededor del planeta, todavía parece ser lo fundamental.
“Nunca debemos olvidar que la música significa compartir. La música significa estar juntos, compartir la pasión, las notas y las buenas sensaciones. Tendremos dos grandes fiestas juntos: buenas sensaciones, Heavy Metal y diversión. Eso es todo.”
En 1997, Roberto Tiranti recibió un cassette con State of Grace y Night of Dreams sin imaginar que estaba a punto de comenzar una nueva vida. Un año después, Return to Heaven Denied apareció en una Italia donde, como él mismo recuerda, parecía existir algo especial flotando en el ambiente.
Casi treinta años después, aquellas canciones siguen viajando.
Y quizás Tiranti tenga razón.
“La magia estaba en el aire. Solo había que atraparla.”
