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FORBIDDEN, VIO-LENCE y VENOM INC. en Chile: La Gloria de la Vieja Escuela

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En el metal, las subramas son como las raíces de un árbol: mientras más pasa el tiempo, más surgen. Entre ellas, el Thrash se ha convertido en una de las predilectas de la fanaticada chilena, y para celebrar ese cariño se presentó un festival con todas sus letras. Originalmente, el evento se realizaría en el Teatro Coliseo, pero debido a las bajas ventas fue trasladado a la Sala Metrónomo, decisión que resultó acertada para albergar el retorno de FORBIDDEN, VIO-LENCE y VENOM INC. Sin duda, el cartel lo posicionaba como uno de los espectáculos más importantes del verano, algo que quedó reafirmado por la gran cantidad de personas que aguardaron para ingresar al recinto del barrio Bellavista. El evento no estuvo exento de inconvenientes, provocados por los ya habituales inadaptados que intentan ingresar por la fuerza, aunque estos no lograron empañar un show que cumplió con creces las expectativas del público.


VENOM INC.

Tras diez minutos de retraso respecto a lo planificado y con una Sala Metrónomo a medio aforo, las luces descendieron mientras los liderados por Tony “Demolition Man” Dolan hacían su ingreso ante un público que ya ardía y mostraba los dientes, listo para arrancar la velada. El show comenzó con War, de su disco debut Avé, tema que fue recibido de gran manera, seguido por Parasite, primer corte de VENOM de la noche, donde se desató el primero de muchos mosh pits.

Blood Lust, también de VENOM, y There’s Only Black, del disco homónimo de VENOM INC., continuaron reforzando la intensidad que ya se vivía en la sala. In Nomine Satanas encendió aún más a un público que, entre algunos asistentes, llegó incluso a los clásicos “charchazos”, aunque tras un par de conversaciones todo terminó en camaradería.

El repertorio volvió al VENOM original con Cursed, interpretado mientras Tony Dolan fumaba un cigarrillo sobre el escenario. La pausa llegó de la mano de un correcto solo de batería, que dio un respiro tanto a la banda como a los asistentes antes de retomar con Inferno, de su más reciente placa.

Luego, el protagonismo pasó al gran Curran Murphy, guitarrista con pasos por bandas como NEVERMORE, H.A.T.E. y ANNIHILATOR, quien con un breve solo reafirmó la alta calidad que venía demostrando hasta ese momento. Live Like an Angel, Metal We Bleed e In League with Satan solo confirmaron lo que ya era evidente, para finalmente cerrar la presentación con Black Metal, del álbum debut de VENOM, provocando el mosh más grande de la noche hasta ese momento y un coro unísono por parte de todos los presentes.

La actuación fue una verdadera sorpresa en términos de interpretación, técnica y sonido, hasta que sonó Countess Bathory y, a mitad de su ejecución, una falla eléctrica obligó a cerrar el show de manera abrupta e inesperada, manchando lo que hasta entonces había sido una presentación prácticamente perfecta.

Set VENOM INC.:
War
Parasite (VENOM)
Blood Lust (VENOM)
There’s Only Black
In Nomine Satanas (VENOM)
Cursed (VENOM)
Drum Solo
Inferno
Guitar Solo
Live Like an Angel (VENOM)
Metal We Bleed
In League with Satan (VENOM)
Black Metal (VENOM)
Countess Bathory (VENOM)


VIO-LENCE

Tras solucionar los problemas de alimentación eléctrica dentro del recinto y cuando el reloj marcaba las 21:38, hicieron su ingreso los californianos liderados por Sean Killian, acompañados en guitarra por el también miembro de POSSESSED, Claudeous Creamer. Desde el primer acorde se desató una verdadera batalla campal en la cancha, sin dar pie atrás en ningún momento.

Eternal Nightmare fue la encargada de iniciar el ritual de violencia, provocando de inmediato un mosh pit, el cual continuó con Serial Killer, tema tras el cual su frontman agradeció a un público completamente extasiado que ocupaba casi la totalidad del recinto del barrio Bellavista. I Profit, Officer Nice y Phobophobia no hicieron más que prolongar el rito de cabeceos, golpes y caídas dentro de un mosh pit inagotable que, entre sudor y cerveza, se transformó en una verdadera pista de patinaje. Varios asistentes sufrieron las consecuencias al caer al suelo, siendo asistidos de inmediato para levantarse y continuar con el baile.

Kill on Command, Calling in the Coroner y Bodies on Bodies dieron cátedra de cómo debe ejecutarse el Thrash Metal, con un Sean Killian soberbio, en quien no se percibe el paso de los años en su voz, y una dupla de guitarras que sostuvo la totalidad del espectáculo, alentando constantemente a no bajar los brazos.

Finalmente, Upon Their Cross y World in a World cerraron una gran presentación marcada por la energía inagotable del respetable, que nunca decayó, y por un volumen alto pero de excelente calidad. Haciendo justicia a su nombre, la violencia tanto musical como del público se hizo presente de principio a fin.

Set VIO-LENCE:
Eternal Nightmare
Serial Killer
I Profit
Officer Nice
Phobophobia
Kill on Command
Calling in the Coroner
Bodies on Bodies
Upon Their Cross
World in a World


FORBIDDEN

Como era de esperar, y tras los sucesos anteriores, el atraso también golpearía al plato principal de la noche. Así, a las 23:10 horas, los liderados por Craig Locicero y Matt Camacho estaban listos para dar el golpe final a una audiencia que colmaba la totalidad de la cancha y que, pese a mostrar signos de cansancio tras el calor sofocante dentro de la sala, se mantenía completamente dispuesta a seguir sin bajar los brazos.

Infinite, clásico de los californianos incluido en Twisted Into Form, dio el cañonazo inicial, y vaya qué inicio: en cuestión de segundos se formó uno de los pits más grandes de la jornada, con participantes cayendo sobre el piso resbaloso, pero alentados constantemente a continuar por el vocalista Norman Skinner. Out of the Body, también de su segunda placa, siguió poniendo bencina a una hoguera que ya dominaba el centro de la cancha, mientras volaban latas de cerveza, vasos y personas haciendo crowdsurfing, momento que fue coronado con palabras de agradecimiento de Locicero hacia la energía de los asistentes.

March into Fire, de su álbum Forbidden Evil, logró el circle pit más grande de la noche, siendo coreada por todo el recinto. En este punto es imposible no destacar la sobresaliente calidad del baterista Chris Kontos, ex MACHINE HEAD, quien entregó una presentación de altísimo nivel, impresionando tanto en lo visual como en lo sonoro.

Twisted into Form y Forbidden Evil continuaron deleitando a los asistentes, mientras sus líderes entregaban palabras de agradecimiento. Luego llegó Divided by Zero, corte que formará parte de su próximo álbum y que fue ejecutado y recibido de gran manera por un público que no ponía freno a la energía. En ese momento, Norman Skinner anunció que la próxima placa de los californianos verá la luz durante este año.

Step by Step, como gran clásico de la banda, fue coreada al unísono por la totalidad del recinto, con los característicos cuernos y puños en alto. Finalmente, R.I.P., Through Eyes of Glass y Chalice of Blood pusieron punto final a un show de poco más de una hora, donde el protagonismo fue compartido entre la banda y la arrolladora energía del público, en un set marcado por los clásicos de sus dos primeros discos y con un sonido que acompañó de gran manera durante toda la jornada.

Set FORBIDDEN:
Infinite
Out of the Body
March into Fire
Twisted Into Form
Forbidden Evil
Divided by Zero
Step by Step
R.I.P.
Through Eyes of Glass
Chalice of Blood


Tras el cambio de recinto y la cancelación de otras fechas, los temores que pudieron existir en torno a la realización del show terminaron valiendo completamente la pena. Fue un espectáculo que reunió todos los elementos característicos del estilo: problemas en los accesos, un mosh pit inagotable de principio a fin, objetos volando por el aire y algunas grescas entre asistentes, todo enmarcado en una jornada de altísimo nivel.

Quedó más que demostrado el eterno amor que profesa el público chileno por las bandas más consagradas y representativas de la vieja escuela del Thrash Metal, algo que cada una de las agrupaciones se encargó de agradecer sobre el escenario, remarcando la importancia del público nacional para sus carreras. Sin duda, la jornada del viernes recién pasado se erige como candidata a una de las mejores del año, dejando la vara más que alta para los próximos shows.

A pesar de la época estival, el público supo acompañar a estos grandes exponentes, quienes lo dejaron todo sobre el escenario en lo que fue prácticamente un festival que, de no haber sido por el corte de energía, habría rozado la perfección tanto en la ejecución musical como en la calidad del sonido.

Fotografías por Cristian Belano (Agradecimientos a RESISTANCE)

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