Live Reviews
HALESTORM en Chile: La Tormenta Perfecta
En un panorama musical cada vez más saturado de propuestas, donde innumerables agrupaciones y artistas compiten por captar la atención del público, la búsqueda de una identidad propia se vuelve casi una necesidad. No basta con ejecutar correctamente un estilo o replicar fórmulas ya probadas; las agrupaciones que realmente logran trascender suelen encontrar ese rasgo distintivo que las separa del resto, una personalidad interpretativa capaz de transformar buenas canciones en una propuesta reconocible. Ese sello puede manifestarse en la composición, en una estética particular o, en muchos casos, en la figura magnética de un intérprete capaz de canalizar el espíritu completo de la banda.
En el caso de HALESTORM, ese elemento diferenciador se encuentra con claridad en la presencia arrolladora de su vocalista, Lzzy Hale. Dueña de una voz poderosa y de una actitud escénica intensa, carismática y auténtica, Lzzy Hale no solo ha dotado al grupo de una identidad, sino que también ha contribuido a posicionarlo con fuerza dentro de la escena rockera. HALESTORM ha conseguido construir un sonido que, sin renunciar a las bases del hard rock moderno, se distingue por una personalidad marcada y fácilmente reconocible. En ese cruce entre potencia musical y carácter interpretativo se encuentra buena parte de la razón por la que la banda ha logrado abrirse paso con autoridad dentro del competitivo circuito del rock norteamericano.
Originarios de Red Lion, Pennsylvania, HALESTORM surgió a fines de los años noventa como el proyecto musical de los hermanos Lzzy Hale y Arejay Hale, quienes desde muy jóvenes comenzaron a moldear una propuesta basada en la energía del hard rock clásico y una sensibilidad moderna que pronto encontraría su sitio en la escena estadounidense. Con el paso de los años y la consolidación de su formación, la banda fue puliendo un estilo directo, potente y altamente reconocible, impulsado principalmente por la voz poderosa y el carisma interpretativo de Lzzy Hale, elemento que terminaría convirtiéndose en el sello más distintivo del grupo.
Desde su debut con el álbum Halestorm en 2009, la agrupación inició un ascenso constante que alcanzó uno de sus puntos más significativos con The Strange Case Of… (2012), trabajo que consolidó su presencia internacional. A partir de entonces, discos como Into The Wild Life (2015), Vicious (2018) y Back From The Dead (2022) han ampliado su propuesta, reforzando una identidad que combina riffs contundentes, estribillos memorables y una fuerte carga emocional en sus interpretaciones.
Con el paso del tiempo, HALESTORM se ha consolidado como una de las bandas más representativas del hard rock estadounidense por su intensa actividad en vivo y lo poderosas que son las mismas. En ese sentido, la figura de Lzzy Hale ha trascendido el rol tradicional de vocalista para convertirse en una presencia emblemática dentro de la escena actual, contribuyendo a posicionar a la banda como un referente moderno de potencia y actitud dentro de la escena internacional.
FORCE
En la antesala de una noche marcada por la potencia del hard rock internacional, la jornada en el Teatro Coliseo también abre espacio para el talento emergente de la escena nacional. Los encargados de animar el espectáculo son los chilenos FORCE, una joven agrupación que en poco tiempo ha comenzado a consolidar su nombre dentro del circuito local gracias a una propuesta que rescata con convicción la esencia del glam y hard rock de los años ochenta, combinando riffs directos, coros pegajosos y una estética visual marcada por el espíritu del género.
Formada en 2023 por el vocalista y guitarrista Laureano “Starboy”, junto a la baterista Camila Sulwacker y el bajista Hans Beyer, la banda apuesta por la energía cruda del formato clásico de los 80’s.
La elección de FORCE como banda de apertura para el concierto de HALESTORM representa una oportunidad importante para el grupo, una señal del momento que atraviesa la banda dentro de la escena local, donde su propuesta ha comenzado a ganar notoriedad gracias a su intensidad en vivo y a una identidad estética bien definida, convirtiendo la apertura del show en un interesante cruce entre el impulso del hard rock chileno emergente y una de las agrupaciones más destacadas del circuito internacional.
Composiciones como Shine Like Me, B#tch! y Speed han servido como carta de presentación de un proyecto que mezcla la actitud del hard rock tradicional con algunos guiños modernos en la producción.
Llegada la hora programada y, a pesar de algunos problemas con el acceso al recinto por posibles manifestaciones en ese sector de la capital, logramos ingresar con puntualidad para ser testigos de la energética presentación de FORCE.
Los flamantes ganadores del “Metal Battle Sudamérica”, sin tiempo que perder, comienzan su show con una energía desbordante. Uno a uno, cortes como Speed y Sexrider, que se caracterizan especialmente por rendir homenaje a la era dorada del hard rock/glam metal, lograron animar a la considerable cantidad de fanáticos que se encontraba en el recinto para verlos a ellos. Gran desplante de los muchachos que, “Macarena” incluida, nos hicieron pasar un grato momento.
Cabe destacar que, a pesar de que el sonido no fue particularmente bueno, los muchachos de FORCE supieron sortear la situación, en particular su vocalista y guitarrista “Starboy”, cuya personalidad destacó en la presentación.
Escasos minutos de presentación fueron más que suficientes para dejar de manifiesto su meteórico ascenso en la escena nacional.
HALESTORM
Se acercaba la hora y la expectación en el Teatro Coliseo no se medía necesariamente por la cantidad de asistentes, sino por la intensidad con la que los presentes vivieron cada minuto previo al espectáculo. Si bien el recinto no se encontraba completamente repleto, aquello parecía no importar. El ambiente estaba dominado por un público que se percibía genuinamente comprometido con la banda, seguidores que no habían llegado por curiosidad pasajera, sino por una conexión real con la música del grupo. Y es que la visita no era menor. Sobre ese escenario estaba a punto de aparecer Lzzy Hale, una de las voces femeninas más potentes y carismáticas del rock contemporáneo, figura central de una agrupación que en las últimas décadas ha logrado consolidar su lugar dentro del hard rock moderno.
¡Luces fuera! Para dar paso a una versión increíblemente pasional de Familiar Taste of Poison, una elección particularmente interesante para abrir el espectáculo. Lejos de optar por una descarga inmediata de energía, la banda inició la noche con una atmósfera cargada de tensión emocional. La voz de Lzzy Hale se hizo notar desde el primer segundo de forma estremecedora, un crescendo dramático que permite que su voz transite desde la contención inicial hacia un clímax poderoso. Inmediatamente, la intensidad emocional continuó, pero con más fuerza, con Rain Your Blood On Me.
El primer gran golpe de la noche llegó con Love Bites (So Do I), uno de los temas más emblemáticos del repertorio de la banda. Una interpretación cargada de actitud desafiante encontró en la potencia vocal de Lzzy Hale su vehículo perfecto, con un estribillo que deja de manifiesto que su rango vocal no tiene límites. La conexión con el público se consolidó rápidamente con I Miss The Misery, un auténtico himno de la banda que se transformó en uno de los momentos más poderosos de participación masiva.
La dinámica del concierto se mantuvo por lo más alto con Watch Out!, un tema construido sobre la base de elementos más modernos o alternativos si se quiere, que funciona especialmente bien en vivo. Puede sonar redundante, pero la interpretación explosiva de Lzzy Hale es de otro mundo.
A partir de allí, la presentación transitó por varios cortes del catálogo del grupo, como Rock Show e I Like It Heavy, que reforzaron la identidad más festiva, directa y accesible de la banda.
Al contrario de la faceta más rockera, la agrupación reservó un espacio para momentos más emotivos, como la especial dedicatoria a las damas presentes a través de la sentida interpretación de Like A Woman Can y I Gave You Everything, donde la intensidad emocional tomó el control del recinto, permitiendo que Lzzy Hale desplegara uno de los registros vocales más expresivos de la noche.
De vuelta a la fuerza habitual con Get It Off y su especial conexión con Crazy On You, clásico de HEART. El homenaje no solo funcionó como guiño a una de las grandes influencias del rock femenino, sino también como una oportunidad para que Lzzy Hale demostrara su capacidad para reinterpretar un clásico con personalidad propia.
La energía volvió a elevarse en este verdadero vaivén de emociones con Mz. Hyde, una de las composiciones más teatrales del repertorio, inspirada en la dualidad del personaje literario, permitiendo a Lzzy Hale alternar registros vocales agresivos y sensuales.
Un grato momento nos regala Arejay Hale, con un particular solo de batería, dotado de un alto grado de habilidad, pero también de humor. Risas espontáneas se manifiestan ante las baquetas gigantes manipuladas por el menor de los hermanos Hale.
En el tramo final del concierto, temas como Back From The Dead, Wicked Ways y Freak Like Me consolidaron el carácter combativo del show, fuerza que alcanza su clímax con una de las piezas más experimentales de los americanos: K.I.L.L.I.N.G..
Uno de los momentos más intensos llegó con Everest, pieza que funciona como metáfora de la superación personal. Construida sobre un crescendo épico, la canción permitió a Lzzy Hale desplegar nuevamente toda su capacidad expresiva.
Pequeño receso para dar paso al cierre del concierto que transitó por el peso de Black Vultures y la actitud desafiante y veloz de Uncomfortable, antes de desembocar en Here’s To Us, balada que convirtió el final del espectáculo en una celebración compartida entre banda y audiencia.
Una sólida presentación que deja de manifiesto la solidez escénica de HALESTORM y, sobre todo, el protagonismo de Lzzy Hale como motor artístico del proyecto. Su capacidad para alternar entre potencia y emotividad convierte cada canción en una experiencia intensa y poderosa. Es esa precisa combinación de fuerza interpretativa y conexión genuina con el público donde reside buena parte del magnetismo que mantiene a HALESTORM como una de las propuestas más sólidas del hard rock moderno.
Setlist:
- Familiar Taste Of Poison
- Rain Your Blood On Me
- Love Bites (So Do I)
- I Miss The Misery
- Watch Out
- Rock Show
- I Like It Heavy
- Like A Woman Can
- I Gave You Everything
- Get It Off
- Crazy On You / HEART cover
- Mz. Hyde
- Back From The Dead
- Wicked Ways
- Freak Like Me
- K.I.L.L.I.N.G
- Everest
- Black Vultures
- Uncomfortable
- Here’s To Us
Review por Luis Palma
Fotografías por Jocelyn Durney
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