Live Reviews
TRANSMETAL en Santiago: Del Abismo Al Mosh
Una increíble y demoledora jornada de metal se vivió en el mítico Camce Club, en el abandonado barrio de Franklin con Sierra Bella. Una baja audiencia fue testigo del increíble debut en Chile de la banda mexicana TRANSMETAL y de varias agrupaciones nacionales que, a pesar de la adversidad de tocar prácticamente sin público, entregaron lo mejor de sí, generando un ambiente clásico de thrash y death metal durante la fría tarde del viernes 15 de agosto.
ABYSSARIUM
ABYSSARIUM fue la encargada de abrir los fuegos con un set breve pero contundente de dos cortes que evocaron directamente al death metal de mediados de los 80, recordando los tiempos de Scream Bloody Gore y Leprosy, con matices que también trajeron a la memoria a los primeros SEPULTURA. El ambiente se impregnó de un death/thrash atractivo y agresivo, con una voz que calzaba perfecto con aquella era.
Temas como Kill the… y Deny the Abuse marcaron el inicio, aunque fue el bajista quien entregó las primeras pistas de hacia dónde se encamina la nueva producción de la banda, con acordes más progresivos que remiten a The Sound of Perseverance (1998) de DEATH. Canciones como Trigger y Teres No God anticiparon esa tendencia, mientras The Puppeteer y Mental Madness mantuvieron la intensidad, cerrando con Out of Greed y The Eyes of Death, este último con claras reminiscencias a POSSESSED.
Un show que funcionó como un destello de lo que ABYSSARIUM puede llegar a ofrecer en su próximo disco, dejando claro que tienen mucho por demostrar.
MORTAL CRISIS
La segunda descarga vino de parte de MORTAL CRISIS, quienes desplegaron una poderosa artillería de death/thrash con inclinación hacia el old school thrash, teñido de la brutalidad propia de MORBID ANGEL en Altars of Madness. Lo suyo fue una ráfaga rápida, corrosiva y sin concesiones, capaz de generar una atmósfera tan agresiva como entusiasta, que bien merecía un mosh furioso frente al escenario.
Con piezas como Executor y Merciless Massacre no hubo tregua alguna; la voz áspera y asfixiante sumó intensidad, y pese al escaso público, la conexión fue inmediata gracias a los riffs demoledores del guitarrista. El punto álgido llegó con su versión de Evil Dead de DEATH, que desató gritos y emoción entre los asistentes.
La recta final se sostuvo con Self-Inflicted Misery y Mental Prison, cerrando con fuerza en Barbarian Onslaught, dejando la vara altísima para los que venían después.
INFERNAL THORNS
INFERNAL THORNS, desde Valparaíso, irrumpió con un death metal agresivo, técnico y oscuro, que alternaba pausas precisas para dar respiro y permitir que la audiencia asimilara la brutalidad de cada golpe sonoro.
Uno de los aspectos más destacados fue el manejo vocal: cambios entre guturales densos y registros estridentes, evocando en ciertos momentos el estilo de NILE, como una maquinaria implacable arrasando estructuras.
Desde el intro Excelso Demonio quedó claro que lo suyo sería una misa negra total, algo que Serpents confirmó al arrastrar de inmediato a los presentes a su ritual sonoro.
Con Black Flesh la espiral magnética de oscuridad se intensificó, repitiendo su brutalidad con mayor contundencia. La línea siguió con Forsaken, más rápida e incisiva, hasta llegar a Desde el Infierno, uno de los adelantos de su próximo disco que verá la luz el 12 de septiembre de 2025, y que promete una mezcla de brutalidad, técnica y calidad compositiva.
Con Christ Distressed la banda mantenía intacta la potencia de su propuesta, pero un inesperado problema de salud del vocalista obligó a cortar el show abruptamente. Aunque no se pudo disfrutar de la parte final, quedó claro que INFERNAL THORNS posee un nivel indiscutible que seguirá dando que hablar en la escena nacional.
VILÚ
VILÚ dejó en claro por qué se han ganado un lugar en ascenso dentro de la escena nacional. Con un estilo propio, brutal e innovador, tanto en lo musical como en lo visual, encendieron de inmediato al público con Victims of Life y Vilú, dos temas que llegaron en el momento justo para reactivar a una audiencia que pedía más metal tras el impasse anterior.
La intensidad no decayó con Darkchitecture y Black Fire, que mantuvieron la llama encendida y lograron una participación constante de los asistentes. El cierre llegó con Con Fuego y Divide y Gobernarás, un final breve pero contundente que dejó la plataforma perfectamente preparada para la banda estelar de la noche.
TRANSMETAL
Finalmente llegaba el turno de la banda estelar y su esperado debut en Chile. Lamentablemente, apenas unas 25 personas se dieron cita para un recital que merecía mucho más. Aun así, desde el primer acorde de El Abismo se desató el jolgorio: mosh, efervescencia y brutalidad. La vocalista se adueñó de la tarima con una fuerza descomunal, marcando un comienzo simplemente demoledor.
Exhumado mantuvo intacto ese poder, destacando un gutural que evocaba al mejor CANNIBAL CORPSE de Evisceration Plague, ejecutado con una calidad magistral. Con Enviado del Infierno la conexión fue total: se cantó, se gritó y el mosh no se hizo esperar.
Vacío Abismal sostuvo la intensidad con precisión, y luego llegó una sorpresa fuera de setlist: El Llamado de la Hembra. Este tema, cargado de matices entre thrash y death metal, permitió que la mezcla entre guturales y registros desgarradores generara una catarsis colectiva en el público.
La descarga prosiguió con Ángel Enfermo, México Bárbaro y Rostro Maligno, donde la brutalidad y la entonación feroz de la vocalista fueron el punto alto, respaldada por una banda que ejecutó riffs contundentes con naturalidad y espontaneidad.
El turno de Killers provocó un verdadero karaoke metalero: su coro adictivo fue gritado con alegría, generando un ambiente de euforia, aplausos y ovaciones que parecían multiplicar la cantidad de asistentes. TRANSMETAL entregaba justo lo que la jornada necesitaba: himnos agresivos, contagiosos y llenos de energía que invitaban a cantar, moshtear y disfrutar.
La recta final llegó con Muerto en la Cruz, que puso nuevamente la brutalidad al frente, seguida de Omisiones y Muerte Violenta, que hicieron temblar el Camce Club con su rapidez y agresividad, levantando nuevas ovaciones.
A pesar del reducido público, la banda se entregó por completo, regalando todavía más canciones. La Tristeza de Lucifer fue uno de los momentos más especiales: una composición atípica dentro del set, con una estructura distinta y memorable que dejó ganas de volver a escucharla.
El clímax llegó con El Infierno de Dante, un clásico absoluto que se cantó y se gritó con intensidad, transformándose en otro karaoke metalero dentro del club. El cierre con Progresión Neurótica desató los últimos mosh y una ola de sonrisas, con rostros visiblemente satisfechos por la experiencia vivida.
Al despedirse, la banda agradeció la participación de los presentes, dejando una sensación agridulce: ¿por qué agrupaciones latinoamericanas de esta talla pasan tan desapercibidas? Queda claro que, con mayor difusión y apoyo, TRANSMETAL y muchas otras podrían estar encabezando festivales de metal en la región, demostrando que la brutalidad y el talento están más vivos que nunca en nuestro continente.
¡SOMOS METAL! PowerOfMetal.cl 🤘
Review por Daniel Navas
Fotografía de portada por Octavio Ramos
